La salud humana y la salud del planeta están estrechamente relacionadas. El cambio climático, la contaminación del aire y del agua, la pérdida de biodiversidad o las olas de calor tienen un impacto directo en nuestro bienestar y en nuestra calidad de vida.
Cuidar del medio ambiente es también una forma de proteger nuestra salud. Apostar por entornos más verdes, energías limpias, movilidad sostenible y hábitos de consumo responsables contribuye a prevenir enfermedades y a crear comunidades más resilientes frente a los efectos del cambio climático.




