Hoy es un recordatorio de que cada acción cuenta frente al cambio climático. El calentamiento global no es un problema lejano: afecta nuestra salud, nuestro entorno y nuestro futuro.
Es un día para reflexionar sobre cómo nuestras decisiones diarias —desde el consumo de energía y agua, hasta la movilidad y la alimentación— pueden contribuir a reducir nuestra huella de carbono. También es una oportunidad para impulsar soluciones colectivas: energías renovables, movilidad sostenible, economía circular y políticas ambientales responsables.





