Más de 70 personas asisten a la VI Jornada científico-divulgativa «Un viaje al futuro sostenible», donde se presentaron los resultados de CanBio

Medio centenar de personas asisten en La Pirámide de Guajara de la Universidad de La Laguna a la presentación de los resultados de investigación del proyecto CanBio, que investiga los efectos del cambio climático en la biodiversidad amenazada de Canarias. En el Seminario “Un viaje al futuro sostenible” investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) claman medidas urgentes para paliar el impacto de la crisis climática y la acción humana en el territorio. Esta iniciativa forma parte del macroproyecto CanBio, financiado a partes iguales por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y Loro Parque Fundación, y está concebida como un espacio de divulgación accesible, orientado a acercar la ciencia a la ciudadanía y fomentar la conciencia ambiental desde el conocimiento científico.
Durante el encuentro, el equipo investigador presentó los resultados de los distintos subproyectos que integran CanBio mediante intervenciones dinámicas, complementadas con formatos divulgativos diseñados para todos los públicos. Esta combinación de rigor científico y accesibilidad consolida la jornada como un referente en la comunicación de la ciencia en Canarias. Siguiendo la línea de ediciones anteriores, CanBio apuesta por un modelo de divulgación participativo que facilita el diálogo entre ciencia y sociedad, visibilizando el papel de las universidades públicas canarias en la generación de conocimiento frente a los retos ambientales actuales.
El acto fue inaugurado por el director general de Calidad Ambiental del Gobierno de Canarias, Ángel Montañés; el presidente de Loro Parque Fundación, Christoph Kiessling; la decana de Ciencias María del Mar; el coordinador del proyecto, Javier Almunia; y el director de Investigación y Política Científica, Aridane González. Todas las autoridades pusieron en valor la colaboración público-privada para el fortalecimiento de la investigación y la transferencia del conocimiento realizado en las universidades públicas canarias.
Resultados de los subproyectos
Las presentaciones arrancaron con las intervenciones sobre la acidificación oceánica, el ruido submarino y el estado de las especies terrestres endémicas amenazadas. Por un lado, la investigadora predoctoral de CanOA, Irene Sanchéz, subrayó que la acidificación oceánica afecta a todas las costas de las Islas y a la economía azul. Asimismo, el subproyecto BuoyPAM, liderado por Fernando Rosa, ha mejorado el desarrollo técnico de los instrumentos para el registro acústico del ruido submarino del Archipiélago.
Este progreso es significativo para conseguir independencia tecnológica desde la academia y permitir que la ciencia de las universidades contribuya a la creación de sistemas abiertos a nivel mundial. Por su parte, el subproyecto BioTER, de Carolina Castillo, pudo hallar conchas en Anaga de la especie de caracol terrestre Canaridiscus engonatus, lo que aúna la esperanza de que se encuentre viva en este territorio. “Los caracoles son los principales termómetros del cambio climático, hay que seguir investigando”, concluyó Castillo.
En ese sentido, los artrópodos también tuvieron protagonismo en el encuentro gracias a la reevaluación de 16 especies por parte del subproyecto BioTER: Artrópodos. La especie Hydroporus compuctus (invertebrado acuático) ha subido su nivel de amenaza a “Críticamente Amenazado”, con la etiqueta de “Posiblemente Extinta”. El estudiante predoctoral Felipe Rodríguez alertó que el hábitat de los invertebrados acuáticos ha ido desapareciendo por la explotación de los acuíferos.
Continuando con el evento, el profesor de la ULPGC Jorge Cabrera, del subproyecto MacPAM y BioACU, celebró la capacidad de los sistemas de navegación de ambos subproyectos para mejores resultados y adaptarse a las complicaciones que produce investigar el mar. A continuación, una de las sorpresas de estas jornadas ha sido el marcaje del primer tiburón zorro de la mano del subproyecto BioMAR: Elasmobranquios, liderado por David Jiménez. De igual manera, Antonio Gallardo, ha puesto en valor la ciencia ciudadana y las actividades de voluntariado para preparar la llegada de las tortugas boba a la playa de Cofete (Fuerteventura).
Por último, el subproyecto SonMAR, dirigido por Javier Almunia, recopiló 3.000 horas de grabaciones del estado actual de los paisajes sonoros de Canarias. Los datos temporales y el conocimiento generado por estas averiguaciones servirán como guía para conocer la evolución y fomentar con criterio la protección de los ecosistemas marinos.
Además, la organización de la jornada cedió un espacio para la exposición de resultados de la investigación en comunicación del cambio climático y, en especial, el impulso de la sensibilización a través de la comunicación transmedia.
La clausura del evento estuvo a cargo del vicerrector de la ULPGC, Juan Alberto Corbera, y de su homólogo de la ULL, Antonio Aparicio. Corbera destacó la colaboración entre las entidades como “un ejemplo para otras regiones periféricas en lo que respecta a la lucha del cambio climático” y destacó el papel de las universidades para crear ciencia y continuar con iniciativas como CanBio. Finalmente, Aparicio reivindicó la importancia de las universidades en la transferencia del conocimiento, un camino hacia el futuro que requiere que “las fundaciones y empresas permanezcan unidas”.
Sobre CanBio
CanBio es un programa de investigación medioambiental financiado a partes iguales por el la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y Loro Parque Fundación, con una inversión de cuatro millones y medio de euros hasta finales de 2027. Su objetivo es estudiar el cambio climático, la acidificación oceánica, el ruido submarino y sus efectos en la biodiversidad marina y terrestre del archipiélago. En este proyecto participan diferentes grupos de investigación de la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, así como colectivos de voluntariado ambiental. Desde su inicio en 2019, CanBIO ha trabajado para establecer una red de monitorización de parámetros clave vinculados al cambio climático, la contaminación acústica submarina y su impacto en la biodiversidad. Además, se ha convertido en una fuente de datos esenciales para los modelos climáticos de la región macaronésica y un referente en la protección de especies marinas y terrestres ante los desafíos del cambio global.
Los subproyectos que conforman CanBIO incluyen BuoyPAM, MacPAM, CanOA, BioACU, BioMAR, BioTER, SonMAR y BioModClim, cada uno de ellos enfocado en diferentes aspectos de la investigación sobre el impacto del cambio climático en los ecosistemas de Canarias.



