Oficinas Verdes Canarias

Buscar servicios, información, noticias, etc.

Facilitamos la transición ecológica

Noticias

20 kilos de CO₂ menos, 1.016 árboles salvados y 8.000 litros de agua ahorrados: la economía circular en La Palma

La economía circular no es una utopía, ni un concepto teórico, ni un ideal lejano: en La Palma es una realidad diaria que se toca, se recicla, se repara y se transforma. La Fundación Isonorte, con más de tres décadas trabajando por la sostenibilidad y la inserción laboral en la isla, protagoniza un nuevo episodio de Isla Viva, en el que se profundiza en cómo un proyecto local puede convertirse en ejemplo internacional de gestión responsable y aprovechamiento de recursos.

Fundada en 1993, Isonorte nació con un objetivo claro: ayudar a personas con dificultades de acceso al empleo. En 2002 dio un paso más creando Isonorte Empleo, una empresa que genera trabajo a partir de actividades vinculadas a la economía circular. Su presidente, Eduardo Calderón, lo resume así: “Nuestras actividades están siempre vinculadas a la economía circular, porque vivimos en un mundo donde se genera mucho residuo. Hay que reducir el consumo y reutilizar todo lo que nos llega”.

En este sentido, Isonorte ‘va de la mano’ con la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias para avanzar en uno de los grandes retos a los que se enfrenta el archipiélago: llegar en algún momento al residuo cero, que todos los bienes que genera la economía puedan tener una segunda vida y no terminen enterrados en un vertedero; poniendo así su granito de arena mediante diversos proyectos para que en La Palma se impulse el Plan de Acción de Economía Circular que persigue el ejecutivo regional.

A día de hoy, esta fundación es una red viva de sostenibilidad: 60 contenedores textiles distribuidos por toda la isla, un servicio gratuito de recogida de muebles y enseres, cinco tiendas de segunda mano, una planta de compostaje de referencia y una granja ecológica que alimenta tanto a gallinas como a un sistema completo de aprovechamiento orgánico.

El corazón del proyecto está en el ciclo de reutilización. Cada mueble, prenda y objeto recogido pasa primero por manos especializadas que clasifican, reparan y preparan los materiales para darles una segunda vida. Calderón explica: “No trabajamos en masa. Todo se revisa, se acondiciona y se pone en uso con cariño. La artesanía del reciclaje es cuidar lo que otros ya no usan para que vuelva a ser útil”.

Las cinco tiendas de la fundación ofrecen desde ropa hasta electrodomésticos, pasando por muebles, libros o decoración: todo lo que puede tener un nuevo ciclo. Pero el verdadero valor está en lo que estas acciones significan para el planeta. Isonorte dispone de una calculadora de huella de carbono que permite conocer el impacto real del consumo responsable.
Los datos hablan solos: Comprar un pantalón vaquero de segunda mano evita la emisión de 20 kg de CO₂, el equivalente a lo que absorberían 1.016 árboles. Ahorrar cerca de 8.000 litros de agua, lo que equivale a 40 duchas de 10 minutos.

“Vivimos en un planeta finito; no hay recursos infinitos para seguir fabricando y tirando. Tenemos que aprovechar todo lo que nos llega, igual que se hace con los metales preciosos o con los móviles. Con el textil debe ser igual”, afirma Calderón.
Isonorte prepara ahora nuevas instalaciones en Barlovento, comprando suelo industrial para poder clasificar más ropa, almacenarla por temporadas y aprovechar incluso la que hoy no tiene salida comercial. El objetivo es doble: ampliar la reutilización y abrir líneas de investigación para usos alternativos del textil.

Pero la economía circular no termina en la ropa. Isonorte cuenta con una planta de compostaje que maneja restos orgánicos procedentes tanto de la fundación como de tres ayuntamientos (Barlovento, San Andrés y Sauces, y Puntallana), y de la cooperativa Cupalma.

Cada semana llegan unas 5 toneladas de rechazo de plátano que, junto a podas y restos de la granja ecológica, se transforman en un compost de altísima calidad en apenas dos meses. Agricultores ecológicos de toda La Palma lo buscan por su efectividad.

La granja, con 800 gallinas ecológicas, es también un proyecto de formación: quienes participan aprenden a recoger huevos, limpiar gallineros y entender de primera mano el valor de los ciclos naturales. Una iniciativa especialmente prometedora es la recuperación de la gallina canaria, en peligro de extinción.

Calderón no oculta el objetivo social del proyecto: “No todo el mundo tiene las mismas oportunidades. Isonorte existe para dárselas. Hemos elegido actividades ambientales porque queremos minimizar nuestra propia huella”.

La fundación invita a la ciudadanía a formar parte del cambio: visitar sus tiendas, donar objetos en buen estado o llamar al 922 43 06 79 para que sus equipos recojan muebles a domicilio. “Nada se pierde. Todo puede convertirse en recurso”, recuerda Calderón.

Isonorte demuestra que la economía circular no es solo un modelo productivo: es una forma de vivir, de cuidar la isla y de ofrecer nuevas oportunidades a las personas. En sus manos, lo que antes se consideraba residuo se convierte en empleo, sostenibilidad y futuro.

Categorías
Noticias Noticia Sin categoría Evento Otras ayudas Oficinas Verdes Canarias Plan de Recuperación de Canarias Bonificaciones municipales

Nueva subvención
para vehículos eléctricos

Convocatoria para la concesión directa de ayudas a la adquisición en España de vehículos eléctricos y electrificados año 2026 para Linea 1.

Inicio: 04 de agosto de 2026
Fin: 31 de diciembre 2026